What Are Barefoot Shoes and How Do They Affect Gait?

Qué es el calzado respetuoso y cómo influye en la pisada

Durante los primeros años, los pies de los niños son inmaduros, están en pleno desarrollo, crecen en tamaño, pero también se forman sus huesos, músculos, ligamentos… Un pie fuerte y estable les permitirá correr, saltar y mantener el equilibrio, y por supuesto mejorar su salud a corto, medio y largo plazo.

Por eso, el tipo de calzado que utilicen puede influir directamente en la forma en que se desarrollan sus pies, y también en su manera de moverse.

Como fisioterapeuta pediátrica veo cada día en consulta como un zapato inadecuado puede alterar la pisada, deformar el pie, dificultar el movimiento o incluso afectar a la postura del niño.

Por eso, hablar de calzado respetuoso no es una moda, sino una forma de cuidar su desarrollo natural de los bebes y niños.

Qué es el calzado respetuoso

Un calzado respetuoso es aquel que permite que el pie se mueva como si estuviera descalzo, pero con protección del terreno y del clima, sin limitar su desarrollo y su función.

Porque el pie del bebé no es una versión pequeña del pie adulto: sus pies están compuesto por cartílago blando, y necesita libertad, movimiento y estimulación para fortalecerse y crecer correctamente, previniendo así lesiones en el futuro.

El calzado respetuoso acompaña el desarrollo natural del pie, sin limitarlo.

Características del calzado respetuoso

El calzado respetuoso tiene unas características específicas, y te cuento por qué:

Suela flexible y fina

La suela debe poder doblarse con facilidad en toda su longitud, especialmente en la zona del antepie. Esto permite que el pie se adapte al terreno y que los músculos trabajen de forma activa, mejorando el equilibrio y la propiocepción.

Calzado ligero

Un zapato pesado altera la forma de caminar del niño, aumenta el esfuerzo y puede provocar torpeza motora, como tropezones frecuentes.

Puntera ancha

Los dedos deben poder moverse y abrirse libremente. La puntera nunca debe comprimirlos ni modificar su alineación natural. Un pie que puede expandirse al apoyar mejora su estabilidad y equilibrio. El dedo gordo, tiene un papel activo en toda la biomecánica corporal, si alteramos su posición alteramos toda la postura del cuerpo.

Sin contrafuertes rígidos

El pie no necesita que lo sujeten, sino que lo dejen trabajar. El contrafuerte rígido impide el movimiento natural y afecta directamente al desarrollo de la musculatura del pie, haciendo un pie débil, con mas probabilidad de sufrir alteraciones como pie plano.

Cero drop

El drop es la diferencia de altura entre talón y la zona de antepie. Mantener el

pie plano favorece una postura alineada y una pisada estable. Un zapato con suela inclinada altera el eje corporal y cambia la forma en que el niño apoya el pie.

Cada etapa de desarrollo el pie infantil tiene necesidad distinta

Pre caminadores: el bebé antes de iniciar sus primeros pasos en la calle no necesita zapatos, solo pies descalzos y en el caso que por confort térmico necesitamos cubrirlos, lo más parecido a ir descalzo, como un calcetín antideslizante.

Primeros pasos: calzado muy flexible, ligero y con buena sujeción al empeine sin comprimir. El calzado sigue siendo lo más parecido a ir descalzo para interferir lo mínimo en su pisada y en su desarrollo.

Marcha madura: más o menos cuando el bebe ya lleva 1 año caminando de forma estable, ha iniciado la carrera y el salto con dos pies es cuando el niño ya camina con seguridad, podemos usar un calzado respetuoso con una suela más formada.

Cada pie es único: conocer su forma para elegir bien

No todos los pies de los peques son iguales. Existen diferentes tipos de pie según su forma y cada uno necesita un calzado que se adapte correctamente.

A la hora de elegir el zapato respetuoso adecuado al pie de tu peque, también es importante respetar su morfología individual. Por eso, es fundamental conocer el tipo de pie de tu hijo y comprobar que encaja dentro de la plantilla del zapato. Una buena forma es sacar la plantilla del calzado y colocar el pie encima. Así te aseguras de que el calzado respeta su forma natural y permite un movimiento libre y saludable.

Independientemente del calzado, el movimiento libre y el contacto con diferentes superficies son esenciales para el desarrollo motor y sensorial del pie.

El mejor calzado es aquel que protege sin limitar, acompaña sin corregir y respeta el ritmo de cada niño. Elegir calzado respetuoso es invertir en salud presente y futura.